Qué es el bullying laboral

que-es-el-bullying-laboral

El bullying laboral es, en general, la agresión psicológica continuada hacia una persona por parte de sus compañeros de trabajo o jefes.

También suele darse en el ámbito escolar (con el nombre de acoso escolar o bullying ). Recientemente, también se emplea el término acoso inmobiliario o mobbing inmobiliario para hacer referencia a las presiones por parte de empresas inmobiliarias o propietarios de inmuebles para ahuyentar inquilinos que no les interesan.

Las Definiciones

Estos tipos de malos tratos son fundamentalmente psicológicos y son llevados a cabo tanto por los superiores como los propios empleados.

Un jefe o trabajador, por su cuenta o en grupo, establece gradualmente una relación de dominancia con la víctima, sabotea el trabajo que hace, elimina los recursos que emplea para hacer el trabajo, la pone en situaciones ridículas o hace correr falsos rumores sobre ella , entre otros. Esta relación daña la dignidad, la intimidad u otros derechos fundamentales de la persona afectada.

En el momento en que la víctima se da cuenta de lo que está pasando y quiere romper la situación, los maltratadores comienzan a intimidar o amenazar esa persona, perjudicándose la aún más psíquicamente. La intención final es que la persona afectada se vaya del trabajo, preferentemente renunciando a ella.

Posibles razones de estos actos inhumanos pueden ser la competencia laboral amoral, la envidia por el motivo que sea, tanto laboral como personal, o tan sólo querer “demostrar” ante los demás quién es “el que manda” (por ejemplo, cuando un ninguno es más joven o tiene menos experiencia en el trabajo que un trabajador más antiguo).

Cada situación es diferente y puede darse por cualquier motivo, incluso para conseguir mantener relaciones sexuales con el trabajador o como venganza por la negativa a estas.

La investigación realizada de este fenómeno comenzó con Heinz Leymann , quien adaptó el término usado en la etología raíz de unos comportamientos sociales observados en los pájaros. Consistían en una agrupación de estos para combatir un enemigo después de que uno de los pájaros le señalara como tal.

Legislación en España

Desde el principio, el Código Penal de España de 1995, el acoso laboral estaba englobado dentro del delito genérico de acoso. A partir del 22 de junio de 2010 el acoso laboral fue tipificado como tal, dentro de los delitos de torturas y contra la integridad moral. Esta modificación entró en vigor el 23 de diciembre de 2010.

Se entiende como tal:

  • El hostigamiento psicológico u hostil en el marco de cualquier actividad laboral o funcionarial que humille al que la padece, imponiendo -situaciones de grave ofensa a la dignidad.
  • La reforma también trata de dar respuesta penal a la aparición de conductas acosadoras de hostigamiento y abuso, en la mayoría de los casos con fines especuladoras, para forzar que alguien se vaya de su casa, independientemente de que ésta sea propia o arrendada.
  • Se regula expresamente como una forma de coacciones.
  • Conlleva penas de un año y nueve meses a tres años de prisión o multa de 18 a 24 meses.
  • Posteriormente, en junio de 2011, y en virtud de la resolución del ministerio de política territorial y administración pública español, del 05 de mayo de 2011, el gobierno español aprobó un reglamento para regular el acoso laboral en la Administración pública.
    • De acuerdo con esta resolución, actuaciones como mantener un funcionario sin trabajo por hacer, o encomendarle tareas inútiles o absurdas; reanudarlo reiteradamente delante de otras personas; difundir rumores falsos en cuanto a su profesionalidad o vida privada; tomar represalias si se ha quejado por la organización del trabajo; etc., serán consideradas acoso laboral.

Las Partes implicadas

El acosador

La Envidia

Los defectos físicos, intelectuales o emocionales del acosador le generan un sentimiento de inferioridad, por no poseer los atributos que él ama ideales, por lo que prueba que compensar estas carencias mediante el desarrollo de un complejo de superioridad.

El complejo de superioridad hace que el acosador viva en la ficción de la posesión de unos valores, atributos y cualidades que en realidad no posee, negándoles en los otros de manera defensiva.

Cuando surge en su entorno una persona (la víctima ) que sí posee dichas características, esto supone para el acosador un verdadero choque con la realidad. Su reacción ante esta dolorosa realidad suele consistir en negarla, intentando eliminar la fuente de la disonancia.

El objetivo es hacer desaparecer la víctima del horizonte psicológico del acosador porque sus capacidades suponen para éste una desestabilización psicológica. 

La Falta de principios

Según Iñaki Piñuel y Zabala los acosadores son “personas que tienen una profunda alteración de la personalidad. Son sujetos sin una norma moral interna, que no dudan en eliminar un posible competidor. El acosador también puede ser un individuo narcisista , con un profundo complejo de inferioridad , pero que, ante los demás, siempre deja de manifiesto lo mucho que vale.

Estos sujetos tienden a rodearse de personas mediocres o sumisas que confirman esta idea que tienen de sí mismos. en realidad, suelen ser personas poco brillantes, pero muy hábiles en la manipulación de los demás, tanto para conseguir su colaboración anónima y silenciosa como para maltratarlos.

Son expertos en debilidades humanas, son auténticos psicópatas una absoluta incapacidad para ponerse en el lugar de los otros. su mente, además, funciona al revés. en general, las lágrimas producen compasión; en ellos no. Los signos de debilidad son un detonante que acentúa su comportamiento agresivo.

Estos psicópatas intentan humillar, anula lar, y aniquilar su víctima. Para ello no dudan en agredirla verbalmente o física, o inventarse todo tipo de rumores y calumnias. Así manipulan los demás y propician el linchamiento público del acosado. El acoso laboral es causa, en Europa, de uno de cada cinco suicidios “.

Según Rodríguez López en su libro “El acoso moral en el trabajo” define estas personas como “resentidas, frustradas, envidiosas, celosas o egoístas , teniendo alguno o todos estos rasgos en mayor o menor medida. Están necesitadas de admiración , reconocimiento y protagonismo, y lo que quieren es figurar, ascender o aparentar, a pesar de que simplemente pueden desear hacer daño o anular a otra persona “.

La Falta de empatía

Así como el acoso sexual, el sujeto activo, una vez es demandado o denunciado, suele interiorizar a la llegada a los tribunales que algo ha hecho ( “… bueno, es cierto que ese día me pasé un poco. .. “); aunque a continuación intente desdramatizar su comportamiento con frases como “… pero no hay que tener una mente tan estrecha” o “somos una sociedad liberalizada” u otros similares; el acosador psicológico mantiene hasta el último momento, e incluso después, la convicción interna de no haber hecho nada malo.

El acosador psicológico carece de las habilidades emocionales que sus víctimas tienen, piensa que destruyendo su víctima puede asimilar de alguna manera sus competencias interpersonales

La Marie-France Hirigoyen en su obra El acoso moral , proporciona una serie de características propias de las personalidades narcisistas que pueden ayudar a detectar un perseguidor o acosador en el lugar de trabajo :

  • El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.
  • El absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.
  • Se considera especial y único.
  • Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.
  • Piensa que la víctima le debe.
  • Explota al otro en sus relaciones interpersonales.
  • Tiene una gran inmadurez emocional.
  • Tiene falta de empatía (no se siente culpable) aunque pueden ser muy brillantes socialmente.
  • Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.
  • Tiene actitudes y comportamientos arrogantes .
  • Se siente acomplejado respecto a la víctima.

Según María José Edreira, en la “Fenomenología del acoso moral”, la mayoría de los expertos en personalidad hablan de personalidad psicopática o antisocial (Adams y Crawford), personalidad narcisista (Hirigoyen, Wyatt y Hare) , mediocridad inoperante activa (González de Rivera), psicópata organizacional ( Iñaki Piñuel y Zabala ).

En general hablan de rasgos paranoides, aunque en realidad el perverso narcisista se aproxima mucho al paranoico , pero sólo parte de sus características de personalidad.

Su perfil psicológico tiene las siguientes características:

  • La falta de empatía : son incapaces de ponerse en el lugar del otro, se centran en sí mismos pero buscando el apoyo de los demás. Son insensibles, incapaces de deprimirse y de experimentar auténticos sentimientos de duelo o tristeza.
    • En sus relaciones interpersonales ven al otro como una amenaza, les falta humildad para enriquecerse y aprender de los demás. Viven atemorizados por las capacidades de las personas que los rodean.
  • Las irresponsables y los carentes de sentimiento de culpa : tienen dificultades para tomar decisiones en su vida diaria y necesitan que otras personas asuman esta responsabilidad.
    • Se defienden mediante mecanismos de proyección y de negación de la realidad, le adjudican la culpa al otro. Son conscientes de que no tienen sentimientos y los simulan para enmascarar ante los demás. No tienen sentimiento de culpa pero son maestros manipulando este sentimiento en los demás.
  • La mentira compulsiva y sistemática : en su máxima competencia. Suelen llevar una doble vida y rehacen su vida privada con facilidad porque se hacen pasar por víctimas. Fingen la apropiación de las características que los franquean la confianza de los demás, tanto en su vida privada como en la profesional y social.
    • Son impostores que fingen para dar una imagen de buena persona. Es muy evidente que mienten, pero sus mentiras son tan grandes y tan descaradas en público que las víctimas se suelen quedar paralizadas e incapaces de responder.
  • La megalomanía y el discurso mesiánico : se colocan en posición de referencia del bien y del mal, tienen un discurso moralizador, exhiben valores morales irreprochables, se presentan como personas religiosas o cívicas.
    • Con todo ello consiguen dar una buena imagen de sí mismos, a la vez que denuncian la perversión humana. Suelen tener habilidad retórica pero su discurso es muy abstracto, no son capaces de ser concretos y, cuando prueban, pasan al extremo de los detalles insignificantes.
  • El encanto personal : entran en relación con los otros para seducirlos. Se les suele describir como encantadores, de ahí la reacción de sorpresa de su entorno cuando son descubiertos con su crimen.
    • Esta capacidad de seducción está muy relacionada con su forma de mentir, suelen utilizar las historias de otras a las que se ponen a sí mismos como protagonistas sin ningún tipo de vergüenza.
  • El Vampirismo y el estilo de vida parasitario : sienten una envidia muy intensa hacia los que parecen poseer cosas que a ellos les faltan, sobre todo hacia los que disfrutan de la vida.
  • Son muy pesimistas y la vitalidad de los demás les señala sus propias carencias. Para afirmarse lo debe destruir. Compensa su déficit de autoestima con el desprecio a sus víctimas y la exaltación de las supuestas cualidades propias. En la vida privada sus parejas suelen ser muy optimistas y se casan con personas de las que puedan vivir.
    • Siempre intentan encontrar un estatus social alto aunque no lo consigan. Cuando hablan a menudo hacen referencias a personas de alto rango social con las que tienen relación, las cuales casi siempre sólo existen en su imaginación. Al trabajo consiguen que los demás les hagan el trabajo. Son incapaces de realizar tareas que otros harían sin la menor dificultad.
  • La paranoia : el perverso narcisista toma el poder mediante la seducción, el paranoico por la fuerza. Los perversos narcisistas recurren a la fuerza física sólo cuando la seducción deja de ser eficaz. La fase de violencia física en el proceso de acoso moral es, en sí misma, un desequilibrio paranoico.
    • Cuando atacan pretenden protegerse, atacan antes de ser atacados. También tiene el tipo de mecanismo proyectivo propio del paranoico: se sitúa y se hace percibir por los demás como víctima de las personas a las que agrede, que supuestamente la han traicionado .
  • La manipulación premeditada : no manipula de forma aleatoria como haría un psicópata criminal. El psicópata organizacional tiene un objetivo meditado y deliberado: el poder. La táctica del psicópata suele seguir siempre el mismo patrón: fase de estudio y evaluación, fase de manipulación y fase de confrontación.

Los sentimientos de inadecuación son los que llevan el acosador a eliminar de su entorno lo que considera una amenaza, la víctima . Los especialistas suelen hablar de los “cadáveres en el armario” del acosador moral. Suelen tener un pasado “criminal” en el que han eliminado a sucesivas víctimas tanto en el trabajo como en la pareja.

La experiencia que adquiere con sus años de acoso le hace perfeccionar su técnica hasta convertirlo con un maestro de la inducción al suicidio.

Se les considera asesinos psíquicos en serie. El acosador moral es un muerto en vida que necesita la imagen de buena persona que los demás tienen de él para sobrevivir. En su obsesión por mantener esta imagen se enmascara, se lava las manos, evita manchar sus manos de sangre y lanza su responsabilidad a otros.

Los acosadores provienen de cualquier capa de la sociedad, según los expertos, pero todos tienen una serie de rasgos en común. Todos han sido educados con valores como la sumisión y la prepotencia, y no en la igualdad, y están acostumbrados a dominar, entre otros aspectos.

acoso laboral

Los acosadores están motivados por un deseo de control sobre las acciones y sentimientos de sus matas, y por un deseo de mantener algún tipo de conexión con ellas a través de la manipulación y control – sin tener en cuenta los deseos de la mata . Con mucha frecuencia, los acosadores con frecuencia amenazan y molestan con un comportamiento hostil y agresivo que puede llegar a la violencia.

Los Cuatro tipos de acosadores

En el sitio Web de wiredpatrol, se describe de forma clara el perfil de un acosador, en sus cuatro tipos: el obsesivo-simple, el amor obsesivo – desilusionado, el erotomaníaco y el síndrome de víctima falsa.

El obsesivo simple es un individuo que tiene una relación anterior con la víctima y que intenta seguir manteniéndola , esto es, se niega a aceptar que la relación que se establece en un determinado momento se acabe aunque se lo hagan saber repetidas veces.

Este tipo de acosadores es posible que durante la relación establecida, ya hubiera sido emocionalmente abusivo con la sitiada o acosado. En investigaciones de Geberthse detecta que este grupo de acosadores es el más numeroso, un 47%, y lo que supone una mayor amenaza para la víctima .

El segundo tipo, lo que demuestra un amor obsesivo , suele ser es una persona sola, con poca facilidad para establecer relaciones personales, y en algunos casos puede sufrir enfermedades mentales como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

Es el acosador que persigue a una persona célebre y que no tiene contacto con la víctima más allá del límite de su propia mente. Supone el segundo grupo más grande, según Geberth, con un 43% de los sujetos acosadores.

El tercero, el erotomaníaco , difiere de la anterior en su percepción que cree que es su víctima la que está enamorada de él, y por eso la persigue.

El cuarto grupo, formado por sujetos con la llamada síndrome de víctima falso (Hickey), se caracteriza por acosar a otra persona real o imaginaria de acosar a ellos.

La víctima

Según en Fernández , la víctima se siente indefensa, en muchos casos culpable. Entiende que él / ella ha hecho algo mal, se lo merece puesto que nadie le apoya. Su aislamiento psíquico, su falta de comunicación, el desconocimiento de estos sobre los hechos, la falta de solidaridad entre compañeros, socavan la fuerza de la víctima

En principio, no se puede afirmar que exista un perfil psicológico que predisponga a una persona a ser víctima de acoso u hostigamiento en su lugar de trabajo. Esto quiere decir que cualquier persona en cualquier momento puede ser víctima. Únicamente debe ser percibida como una amenaza por un agresor en potencia y encontrarse en un entorno favorable para la aparición del fenómeno.

Las víctimas de acoso no tienen por qué ser siempre personas débiles o enfermas desde un punto de vista psicológico, ni personas con rasgos diferenciales marcados o que presenten dificultades a la hora de relacionarse socialmente.

Al contrario en muchos casos nos encontramos con que las víctimas de bullying laboral involuntariamente e inconscientemente son como dianas o blancos ante los ojos del agresor, precisamente para enfrentarse directamente al acoso.

Esta percepción del acosador en cuanto a su víctima es lo que hace que nazca una necesidad de mentir , desacreditar y enfrentarse al resto del grupo. Para ello el acosador no se encuentra solo, sino que encuentra en los demás -aunque sea en su pasividad -, la fuerza suficiente para destrozar psicológicamente a su víctima .

La imagen que el acosador pretende proyectar de su víctima no tiene que ver con la realidad. Mientras que esta imagen pretende reflejar una persona poco inteligente y tumbona, los acosados a menudo suelen ser inteligentes y trabajadores.

Las víctimas son personas que ante los ojos de su verdugo se aparecen como envidiables, debido a sus características positivas -a menudo se trata de personas carismáticas que tienen grandes habilidades para las relaciones sociales -, sobre todo si son inconformistas y gracias a su inteligencia y preparación cuestionan sistemáticamente los métodos y fórmulas de organización del trabajo que les vienen impuestos.

Otra de sus características es su predisposición al trabajo en equipo, ya que no dudan un instante en colaborar con sus compañeros, facilitándoles cuantos instrumentos y medios estén a su alcance en pro de la consecución de los objetivos co- lectivos.

Los testigos

Los receptores de las calumnias no se dan cuenta que están sufriendo una manipulación y una invasión a su intimidad .

Según en Iñaki Piñuel y Zabala , uno de los motivos por los que los testigos se adhieren al acosador algunos de los compañeros es que estos desean no tener problemas. Piensan que algo habrá hecho la víctima. En cualquier caso ven la víctima como alguien con quien no conviene estar. Esta situación lleva a la persona aislada a reforzar la idea de que él tiene la culpa, porque nadie le habla

La Clasificación de los testigos

Los Compañeros del acosador : Amigos íntimos y ayudantes del agresor.

Los Reforzadores : Aunque no acosan de manera directa, observan las agresiones y las aprueban e incitan.

Los Alien : Se muestran como neutrales y no quieren implicarse, pero en callar están tolerando el acoso.

Los Defensores : Pueden llegar a apoyar a la víctima del acoso.

La Manipulación del entorno

Para poder acosar a otro ser humano, el acosador deberá ejercer dos tipos de manipulaciones, una dirigida entorno de la víctima y otra dirigida hacia la persona acosada:

Para el acosador la manipulación dirigida al entorno tiene como finalidad convertirlo en su aliado, ya sea para que colabore en el hostigamiento o bien para que no haga evidente lo obvio y para ello lo único que le pide el acosador es que no haga nada. El entorno que no hace nada se convierte en colaborador tácito del acoso.

Una forma de colaboración sería mediante el uso de ataques sutiles y ambigüedades incitados por el acosador

Los ataques sutiles hacia la víctima usan para desestabilizarla y para eludir sus defensas psicológicas. El objetivo es infundir inseguridad e incertidumbre en la víctima que dudará sobre cómo reaccionar y se preguntará si el ataque sutil ha sido intencionado o no. La ambigüedad se puede presentar a través de indirectas o comentarios imprecisos que además provocan frustración y tristeza en la víctima.

La manipulación del lenguaje dirigida a la víctima tiene como objetivo dañarla y desestabilizarla.
Ningún acoso puede perdurar sin la colaboración de los ‘testigos mudos’. Cada vez que se justifica el aislamiento en las frases: ‘se lo habrá buscado’, o ‘algo habrá hecho’.

Cada vez que se mira hacia otro lado, cuando ante nosotros se agrede a una persona (aunque sea con el vacío), lo que se palpa son grados de perversidad . Uno de los objetivos del acosador es aislar a la víctima de la sociedad, marginándola , creando una imagen despreciable de esta, porque la misma sociedad la rechace. De esta forma los testigos se convierten sin saberlo en cómplices de un delincuente.

El Daño sin huellas

Las etapas por las que se pretende aplastar a una persona para después destruirla son iguales en todos los ambientes. El ‘psicoterror’ es una tortura psicológica en la que se suministra la violencia en dosis pequeñas, a la vez que se paraliza a la víctima con diversos procedimientos -similares a los que se utilizan en un lavado de cerebro- para que no pueda defenderse.

De esta manera un individuo o grupo de individuos ejercen su poder sobre otro individuo sin que pueda defenderse. Es una violencia ‘limpia’, no hay huellas, los testigos no ven nada. El fin de esta violencia no es destruir al otro inmediatamente, sino someterlo despacio manteniéndolo a su disposición para poder utilizarlo.

La destrucción del otro debe ser lenta para conseguir un crimen perfecto : no es el agresor el que mata, es el otro quien se mata. El suicidio del otro es el triunfo más grande del acosador moral, es exactamente lo que quiere.

Por otra parte, los testigos resultan muy eficaces en la solución del acoso, ya que éste puede continuar sólo si los espectadores lo toleran.

La Manipulación

Una persona obra mal cuando ataca, desprecia, humilla la dignidad de otra. Esto crea un sentimiento de indignación a las personas que son testigo de un dolor injustificado y evitable. Cuanto más profunda sea la anulación de la dignidad de una persona, mayor maldad habrá en el comportamiento. La manipulación evita que surja esta indignación haciendo creer al entorno que la víctima lo merece.

Según la Marina Parés Soliva en Mobbing, Detección del acosador a través del lenguaje , la manipulación del lenguaje es una herramienta propia del acosador psicológico, ya que pretende ocultar el ejercicio de la violencia y al mismo tiempo utiliza información privilegiada para dañar.

Es necesario comprender su poder seductor. En el registro de la comunicación perversa, hay que impedir que el otro piense, comprenda, actúe; ya se trate de la víctima o del entorno.

Una de las artes que domina el acosador es la deformación de los procesos de comunicación. Las modalidades para distorsionar los hechos utilizados por los acosadores son muy variadas. La comunicación pervertida y deformada ayuda en el proceso de interiorización de la culpabilidad de las víctimas.

bullying-laboral

Los acosadores se suelen apoyar en cuatro comportamientos para generar la culpabilidad en sus víctimas:

  • La selección : Arrecife de manera sesgada un evento o situación, o una parte específica del mismo, aislándola del resto. Se inventa todo lo demás, manipulando a su antojo los datos de la realidad.
  • La dramatización : Amplifica perversamente la repercusión del hecho aislado, inventando supuestos perjuicios y supuestas víctimas de este hecho, inflando las consecuencias adversas o negativas o, simplemente, inventándose las allí, situándose como primera víctima de ellas.
  • La generalización : Utiliza el hecho aislado, señalándolo como muestra significativa del general y habitual mal comportamiento profesional del acosado. Se trata de un indicador del <daño> desempeño habitual de la víctima.
  • La atribución : Atribuye a la víctima una intencionalidad perversa, o la presunción de mala fe o de actual mal adrede.

El acosador deriva de esta acusación aislada la atribución a las víctimas de disparos internos indeseables. Se trata de un proceso conocido como << satanización >>, que hace creer verdaderamente a las víctimas en estas imputaciones perversas hacia ellas.

A fuerza de repetir la acusación y manipular la información, el acosador consigue que la víctima acepte sus acusaciones y interiorice la culpabilidad. Estas estrategias repetidas en el tiempo para el acosador son causales. Con ellas pretende conseguir la paralización, la duda, la indecisión, la inseguridad y, finalmente, la indefensión de la víctima ante sus ataques.

El acosador atribuye o “acusa” a la víctima de sus propias intenciones como si se tratara de un espejo y le atribuye sus propios defectos, errores y miedos. Es muy habitual que el acosador atribuya a la víctima actitudes de mala fe sin tener pruebas.

Una actitud abierta para detectarlo consiste en escuchar las intenciones que el acosador atribuye a la víctima, dado que nos darán los motivos íntimos del mismo manipulador para acosar. El acoso no busca el daño por el daño, busca que este daño genere un resultado.

El acosador usa el lenguaje para manipular y esta manipulación se concreta en el uso de la incongruencia y de la contradicción, y estos dos elementos están siempre presentes en todo discurso manipulador.

La personalidad paranoide es un trastorno de personalidad que define características comunes con los acosadores que se hacen pasar por víctimas. Aparecen como signos fundamentales la desconfianza, la psicorigidesa, la escasa capacidad de autocrítica, el egocentrismo, la necesidad de adulación. Son personas que albergan rencores y de notable agresividad, en unos casos detectada y en otros proyectada.

Si hay una ‘banda de colaboradores’, el proceso se acelera, la agresión física es más probable y la víctima sufre una doble victimización: una por su agresor, otra para el público que observa ya sea colaborador directo o consentidor. Influye también el que se consiga o no aislar efectivamente a la víctima, los apoyos de la familia, pareja, amigos y otros compañeros de trabajo son factores determinantes para la estabilidad psíquica de la víctima.

Otro ejemplo de manipulación se encuentra en los 11 principios de Joseph Goebbels , en la propaganda nazi .

Consecuencias del acoso

A corto y medio plazo

Según el Iñaki Piñuel , provoca importantes secuelas psíquicas y físicas, estados fuertes de ansiedad, insomnio tardío, dolores de espalda y estados depresivos . El afectado tiene un descenso en su rendimiento, además de provocar las secuelas psicológicas y emocionales subsiguientes, con una autoestima fuertemente dañada.

Secuelas del acoso prolongado

Según Marina Parés Soliva, en “Peritaje Social del Mobbing”, los supervivientes de acosos prolongados desarrollan cambios de personalidad característicos del trastorno de estrés postraumático, incluyendo deformaciones en la capacidad de relacionarse.

Como las síntomas postraumáticos son tan persistentes y tan variados, pueden ser confundidos con rasgos de la personalidad de la víctima.

Tiempo después de que haya terminado el acoso, muchos afectados siguen sintiendo que ha muerto una parte de ellos, y algunas víctimas, las más afligidas, desearían estar muertas. La amenaza de aniquilación que define el acoso puede atormentar el superviviente mucho después de que haya pasado el peligro. Las personas traumado se sienten absolutamente abandonadas y solas, exiliadas del sistema humano de cuidado y protección.

El evento traumático que significa ser víctima del hostigamiento del entorno ha destruido la creencia de que el individuo puede ser “uno mismo” en relación con los demás .

Así por definición, los eventos traumáticos frustran la iniciativa y destrozan la competencia individual. Con independencia de la actitud de la víctima, el acoso prosiguió, es decir que no importa lo valiente y lo llena de recursos que esté la víctima; sus acciones fueron insuficientes para evitar el desastre.

Después de los acontecimientos violentos del acoso, las víctimas revisan y juzgan su propia conducta, y los sentimientos de culpa y de inferioridad son prácticamente universales.

Se ha comentado anteriormente que los acontecimientos traumáticos destruyen los sistemas de protección normales que dan a las personas una sensación de control, de conexión y de significado.

Así las reacciones traumáticas tienen lugar cuando la acción no sirve de nada, es decir, cuando no es posible ni resistirse ni escapar, entonces el sistema de autodefensa humano se siente sobrepasado y desorganizado. Es en estas situaciones cuando los acontecimientos traumáticos producen profundos y duraderos cambios en la respuesta fisiológica, las emociones, el cognitivo y la memoria.

Cambios en la personalidad de la víctima

Unos de los efectos más característicos es el cambio que la situación de psicoterror puede operar en la personalidad de las víctimas. Se han descrito tres patrones básicos de cambios permanentes en la personalidad, como consecuencia de una situación de acoso, que presentan las siguientes características:

  • Resignación: aislamiento social voluntario, la víctima no se siente parte de la sociedad (efecto de alienación , la víctima muestra una actitud cínica hacia el mundo).
  • Predominio de rasgos obsesivos: actitud hostil y suspicacia, sentimiento crónico de nerviosismo, hipersensibilidat respecto a las injusticias .
  • Predominio de rasgos depresivos: sentimientos de indefensión, incapacidad para disfrutar y sentir placer, desesperanza aprendida.

Los efectos sociales del acoso laboral en la víctima se caracterizan por la aparición de actitudes de desconfianza y conductas de aislamiento, evitación y retraimiento.

Estas consecuencias sociales también se manifiestan en las relaciones familiares tales como sentimientos de incomprensión; pérdida de ilusión e interés por los proyectos comunes; abandono de responsabilidades y compromisos familiares y; alteración de la afectividad .

Lo que constituye el fenómeno destructor del acoso es la repetición de las vejaciones y las humillaciones. El acoso es un fenómeno terrorífico porque es inhumano. No conoce los estados de ánimo, ni la piedad .

Los testigos, por bajeza , por egoísmo o por miedo , prefieren mantenerse al margen. Cuando una interacción asimétrica y destructiva de este tipo arranca entre dos personas, lo único que hace es amplificar progresivamente, a menos que una persona exterior intervenga enérgicamente. Si en algún momento del proceso de acoso alguien, con un cierto poder, reacciona de una manera sana, el proceso se detiene.

Estrategias personales para superar el bullying laboral

  • Identificar el problema del mobbing como tal: formarse e informarse sobre el problema.
  • Documentar y registrar las agresiones que se es objeto desde el inicio.
  • Hacer públicas las agresiones que se reciben en la intimidad y en secreto y comunicarlas a compañeros, jefes, directivos, asesores, pareja, amigos y familiares.
  • Desactivar emocionalmente: evitar reaccionar ante los ataques.
  • Controlar y canalizar la ira y el resentimiento (la ira es la aliada del acosador): evitar explosiones de ira.
  • Hacer frente al bullying: el enfrentamiento hace retroceder al acosador, que es cobarde en el fondo.
  • Dar respuesta a las calumnias y críticas destructivas con asertividad (sin pasividad ni agresividad).
  • Proteger los datos, documentos y archivos del propio trabajo y guardar todo con llave, desconfiando de las capacidades manipulativas de los acosadores.
  • Evitar el aislamiento social: salir hacia fuera y afrontar socialmente la situación del acoso.
  • Rechazar la inculpación sin aceptación ni justificación mediante la exteriorización de la culpabilidad.
  • No intentar convencer o cambiar al acosador.
  • No caer en la inhibición: Explicar a otros el acoso. Hablar del tema del acoso, comunicarlo, escribirlo, relatarlo, etc.
  • Desarrollar la empleabilidad propia: incrementar la formación y capacitación profesional.
  • Ir conscientemente a la baja laboral o a la renuncia voluntaria antes de permitir que se destruya psíquicamente a la persona.
  • Solicitar desde el principio asesoramiento psicológico especializado.
  • Solicitar consejo legal para hacer valer y defender los derechos propios.
  • Desarrollar la autoestima autónoma como vacuna contra el acoso.
  • Desarrollar el poder curativo del humor.
  • Permitirse llorar por el daño propio.
  • Perdonar al acosador como forma de liberación final.

Un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies