Qué es el emisor y receptor

El emisor es ” quien emite ” el mensaje y el receptor ” que lo recibe “. Es muy importante identificar en un texto tanto el emisor como el receptor, determinar la relación existente entre ambos, econocer las marcas liingüistiques que nos muestran la presencia o la ausencia y el posicionamiento del emisor en relación al receptor y al enunciado.

Para facilitar las cosas, planteamos una serie de cuestiones que nos ayudan a individuar los diferentes elementos ya interpretrar su función en el texto.

que es el emisor

¿Qué es el emisor?

El emisor puede ser individual o colectivo .

En caso de el emisor individual , tenemos una persona de carne y hueso que es autora material del mensaje. En este caso podemos decir que emisor y autor coinciden. Para identificar este emisor podemos acudir a dos tipos de información: implícita o explícita.

1. Información implícita

Podemos saber cosas del emisor para el ámbito en el que se incluye el texto. Por ejemplo, en el ámbito académico el emisor suele ser un especialista en una materia determinada, en el ámbito periodístico suele ser un / a periodista o un escritor/a.

También el género nos puede aportar alguna información: en una instancia o solicitud se trata de una “persona que pide o solicita” alguna soda por tanto nos h podemos referir como “el demandante o la demandante” o “el o la solicitante”; en una crónica deportiva es un/a periodista especialzada en el tema de deportes; en una lección es “uno profesor/a”

Se trata, sobre todo, de aplicar nuestra capacidad deductiva y nuestros conocimientos enciclopédicos para hacernos una idea.

2. Información explícita

Los dícitcs personales funcionan como marcas lingüísitques que nos informan sobre quién es el emisor. Aparte de los pronombres personales, los posesivos y los verbos en primera persona del singular , podemos encontrar el nombre y los apellidos del emisor. Esto es muy frecuente en el ámbito administrativo: “J, María Pérez, nacida en …”

Convenciones

Cuando se reproduce un fragmento de un texto más largo, se señalará al final del texto el nombre del autor y la fuente de la que se ha extraído. Cuando nos referimos, haremos constar el nombre y apellidos o los apellidos del autor, nunca el nombre solo, porque eso denota poca formalidad: “Joan Fuster o Fuster dice que …”; nunca, “Juan dice que …”. Para evitar la monotonía nos podemos referir como “el escritor / a”, “el autor / a”, “el / la periodista”.

Otras veces, el emisor aparece en lugares predeterminados . Por ejemplo, en un libro cualquiera, aparece en la cubierta; en los géneros de opinión de la prensa escrita, suele aparecer arriba o abajo del título, salvo en el caso de las cartas al director, en que suele aparecer al final; en una noticia periodística, a veces aparece el nombre del periodista autor de la noticia, antes del encabezamiento; en los textos administrativos, el nombre del emisor aparece en lugares prefijados y señalados, como una instancia, una solicitud.

Información adicional.

Es frecuente en algunos textos añadir alguna informaci’de tipo adicional. Por ejemplo, un texto literario presentado por un profesor / a los alumnos, suele ir acompañado por una breve explicación sobre el autor / a. En los artículos de opinión y en las cartas al dirextor es también frecuente que al final aparezca la profesión o el grado de implicación del emisor en lo que cuenta.

En el caso del emisor colectivo, podemos encontrar que puede ser un grupo de colaboradores, una institución (pública o privada), una agencia de noticias, cualquier tipo de asociación o una empresa o casa comercial. En este caso, no hay que confundir el emisor con el autor material del texto. Diremos que el emisor es quien se responsabiliza en última instancia del mensaje . Así pues, un anuncio publicitario de la Dirección General de Tráfico es encargado a un grupo de profesionales que le dan forma, pero el emisor real es la DGT.

¿Qué es el receptor?

En este caso distinguiremos entre un receptor seleccionado o universal ; individual o colectivo (institución, grupo, asociación …). También podemos encontrar en algunos textos literarios una dedicatoria a un destinatario concreto, aunque el receptor son los lectores potenciales. También podemos encontrar información implícita o explícita:

1. Información implícita

Aparte de otras consideraciones, el tema, el estilo, la intencionalidad y el ámbito ya nos dan información sobre el receptor. Un tema académico muy especializarse requiere un receptor con unas habilidades y conocimientos determinados. En este caso diremos que el receptor está seleccionado por las propias características del texto.

Un libro escolar va dirigido a un nivel concreto, y aunque no encontramos ningún marco lingüística que identifique en concreto el receptor, el estilo, el contenido y otros elementos seleccionan el tipo de receptor, ya que hacen referencia, como en el caso anterior , a un receptor modelo que es el que tiene en la cabeza el emisor a la hora de producir su discurso.

Las diferentes secciones de un periódico también seleccionan el receptor, además de las publicaciones especializadas en un tema. En los anuncios publicitarios, las imágenes ya menudo el propio producto o los valores que se potencian seleccionan el receptor.

También debemos tener en cuenta los textos legislativos encaminados a regular la vida Socail y por tanto presuponen un receptor colectivo más o menos seleccionado: el Estatuto de Autonomía va dirigido a todos los ciudadanos; el Reglamento de Régimen Interno de un Centro va dirigido a toda la comunidad escolar.

2. Información explícita

Los deícticos : las segundas personas van referidas siempre al receptor y con estas podemos saber si es individual o colectivo. Cuidado, sin embargo, con algunos dícitcs ya que un “tú” puede tener valor generalizador o ser un recurso para hacer el mensaje más directo y una primera persona del plurral puede tener un valor inclusivo que trata de involucrar el emisor y el receptor. Tendremos que analizar los dícitcs ayudados de otra información para interpretar correctamente.

Convenciones : en algunos textos administrativos, el receptor, como el emisor tienen un lugar prefijado , como una instancia o una solicitud; los libros de texto escolares tienen en la portada escrito el nivel al que van dirigidos; los exámenes, pruebas y trabajos, deben hacer constar la asignatura o materia … Las cartas llevan al inicio el nombre del receptor; “Querida Elisa …” y en los sobres y postales hay un lugar destinado al remitente (es decir, el emisor) y otro el destinatario (es decir, el receptor).

Información adicional : puede ser de cualquier tipo. Pre ejemplo, una carta al director respondiendo otra carta o un texto aparecido en el diario, hará constar muy concretamente que es el receptor directo.

¿Emisor y receptor están presentes o ausentes? ¿Por qué? ¿Qué relación tienen?

La presencia del emisor y del receptor viene marcada por los dícitics personales y sociales , que además nos informan de su relación. La ausencia de emisor y de receptor viene marcada por las fórmulas de impersonalización y de ocultación del emisor y del receptor .

El emisor presente indica siempre un grado de implicación en el discurso y por lo tanto le da subjetivismo . El emisor también puede estar presente para dar valor de verdad a una narración (narrador testigo, crónica). La presencia del receptor también tiene sus funciones: seleccionar el receptor todo identificándolo, involucrarlo en la argumentación, distanciarse del grupo, identificarse con los intereses de un grupo … También puede tener una importancia funcional ( textos administrativos) o publicitaria (incidir en un grupo determinado).

El emisor ausente da validez universal o autoridad a las afirmaciones (un texto académico). En general, el tono de los textos donde el emisor se esconde es autoritario y objetivo , lo que importa es lo que se dice. La sensación que produce la ausencia del emisor es de distanciamiento y de formalidad . El receptor ausente puede marcar un tipo de receptor modelo o universal, y da asepsia al discurso.

La relación entre el emisor y el receptor la podemos presuponer por el ámbito . Después, la presencia o no de deícticos personales y sociales o de fórmulas de impersonalización y de ocultación del emisor y de otros elementos ayudarán a corroborar nuestra deducción o desmentirla y siempre trataremos de interpretarla. Los ámbitos administrativos y académico presuponen una relación de formalidad elevada.

Los ámbitos literario y periodístico en principio son también ámbitos formales, pero presentan un grado de libertad mayor a la hora de introducir tanto cultismos como elementos propios de un registro coloquial. El ámbito publicitario puede variar según la intencionalidad y el tipo de destinatario. La deixis social nos da mucha información. Referirnos a una persona por su cargo da solemnidad al discurso, pero utilizar el nombre propio o abreviado le otorga un tono de informalidad más propio del ámbito coloquial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies